miércoles, 6 de septiembre de 2017

Sencillez

                                                            Barrionuevo, Piedrahita (Avila) año 1975

Asomarnos a estas fotografías “del antaño lejano” que diría Benedetti, no deja de ser como un guiño de complicidad aliado a la memoria o un pellizco, para poner en alerta los sentidos.

Hay fotografías que lucen como una antorcha en la oscuridad, pero que la memoria parece como si quisiera apagarlas. La vida asoma con el lirismo de una poesía transgresora, y nos perturba,  pues ahora  parecen mejor los ecos de sociedad impresos  en papel couche, que los provenientes  “del antaño lejano” que recuerdan el pasado.

Muestra la ropa tendida  a través de un pantalón,  que habitan en esa casa, un varón condenado por el creador a trabajar para comer el pan de cada día, y una hembra ocupada en restregar esos pantalones  en el lavadero y  coser remiendos  para tapar  desgarraduras.

Nos cuenta la “ropa tendida”, que hay que tener cuidado con lo que se dice, quizá por estar los  hijos cerca y podría no ser recomendable que los niños escucharan alguna cosa poco recomendable.

La sencillez asoma desde una puerta abierta, sin miedo ni desconfianza, y resulta  natural y hermoso contemplar el movimiento de esos  animales que cuentan que el creador pusiera para señoreo de los humanos.

Al recuperar y contemplar mis fotografías antiguas,  siento que ningún tiempo pasado fue mejor y tampoco peor, que lo más triste de la vida es el olvido y el presente de cada uno es consecuencia de lo que sucedió después y no vemos en la imagen. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario