miércoles, 14 de julio de 2010

El Tour y otros esforzados de la bicicleta.



Desde muy pequeño los ciclistas españoles, por estas fechas, con motivo de la celebración del Tour de Francia, convertían España en sinónimo de grandeza. Desplegaban una fascinación, tan significativa como la que en estos momentos comporta la selección del equipo de fútbol.



Las hazañas de Bahamontes, en blanco y negro, escalando las cimas de la ruta francesa mantenían inquietos, su enormidad como escalador asombraba más allá de lo real y crecía junto a la imaginación, una leyenda que trascendía por encima del deporte.



Después aparecieron Julito Jiménez, Luis Ocaña y muchos, muchos otros ciclistas importantes, capaces de coronar esas cumbres imposibles, en unos casos como protagonistas y en otros, ejerciendo un papel secundario como gregarios, de unos equipos en los que todos son importantes.



De niño ese mundo se vivía con una pasión desbordante, los cromos, pasaban a las chapas y con estas se recorría cada etapa, una tras otra, en las carreteras rayadas sobre el asfalto. Entonces el juego dibujaba las emociones y, la pasión y las gestas de los hombres del pedal, convivían en ese juego fantástico de chapas, que hacían aún, más real cada uno de los esfuerzos de nuestros ídolos.



Con el tiempo otros deportes han acaparado parte del protagonismo que entonces tenía el ciclismo, las chapas sustituidas por las consolas, y un buen pedazo de la grandeza de esos esforzados de la ruta, degradada tras la aparición del dopaje.



Comentando sobre las leyendas vividas en las cumbres, me pasa Javier, un libro de la historia del Tour a través de las montañas más simbólicas, de Carlos Arribas y Sergi López-Egea.Mientras leo, pasan por mi mente los episodios relatados, Alpe d´Huez, Mont Ventoux, Aubisque, Galibier, Puy de Dôme, Tourmalet, Hautacam, los recuerdos de un esfuerzo quizás injustificado, plagado de dramas.



Impresionantes relatos como el que describe la dramática caída de Beloki, a las 16,55h. del lunes 14 de julio, cuando se descendía la Rochelle , con la posibilidad de ganar una etapa y posiblemente arrebatar el maillot amarillo al imbatible Armstrong



En ese descenso vertiginoso, al frenar en una curva, la rueda trasera patinó haciendo imposible el control de la bicicleta, el cuerpo de Beloki desplomado sobre el asfalto, entre gritos de los comentaristas que veían con optimismo la posibilidad de un duelo entre dos magníficos corredores. Armstrong para evitar atropellarlo, frenaba, pero perdía el control ante el trazado de la curva y se adentraba cuesta abajo por un prado, como si se tratara de un circuito de cross.



Afortunadamente ninguna incidencia en el transcurrir de ese atajo de 200 metros, donde al final podría parar, cargar la bicicleta al hombro pare evitar un socavón y continuar la carrera mientras el silencio se apoderaba de los comentaristas y una ambulancia ponía punto final a las esperanzas españolas.



Junto a la bicicleta se vive no solo un deporte apasionante, también el fondo de la vida cotidiana. Tras la sencillez de una máquina rudimentaria en su origen, se palpa el de su uso en ese otro mundo, en el que es un importante medio de trasporte y en consecuencia, una herramienta fundamental en la rutina de la vía.



No puedo evitar mencionar la que considero una de las más importantes películas de la historia, “Ladrón de bicicletas” de Vittorio de Sica, un impresionante retrato sociológico de la vida, en ese tiempo de posguerra europea, donde en torno a una bicicleta, se contempla el gran drama de la supervivencia. Parecido en la distancia, al papel que hoy día encuentran en la cotidianeidad de otros países.

16 comentarios:

  1. Qué recorrido extraordinario (fílmico incluso) y qué fotografías de envidia. La vida sobre ruedas es lo que me ha sugerido. Porque son fotos que exhalan vida.

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  2. Precioso texto y mejores fotos.

    (En el último párrafo, creo que quieres poner "en torno a una bicicleta" y pones "entono a una bicicleta", o yo he comprendido mal.)

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  3. Eastriver, comparto ese sentimiento de la vida sobre unas ruedas tan modestas.
    Gracis por pasear por este espacio.

    mariajesus, tienes razón, la idea ya corregida era en torno" alrededor de esa bicicleta protagonista de una forma de vida.
    El otro entorno, el del ambiente, que lo rodea, sería referido al humano.
    Tu precisión, pone de manifiesto algo de agradecer, que no es más que poner las cosas en su sitio.
    Un fuerte y merecido abrazo

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  4. la historia del ciclismo en España es muy bonita....ahora todos a una con Contador.

    Bonito reportaje.

    Besos

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  5. ¡Grandiosa entrada!
    Decirte que cuando el terrible accidente de Beloki yo estaba en Vitoria de vacaciones y, curiosamente, lo ingresaron justo en el hospital que teniamos frente al hotel. ¡Qué mala suerte aquello!
    Sobre el doping, por lo que he leído, es algo unido desde siempre a este deporte. Al principio lo que hacían era meterse lingotazos de coñac o vino tinto, llegando incluso un corredor -creo, no estoy del todo seguro- a perder la vida por "pasarse" con las "vitaminas"

    Un abrazo!!

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  6. Me has hecho recordar los resumenes nocturnos que hacian diariamente,creo que habia un equipo que se llamaba KAS en el iban los españoles,ahora se vuelve a poner de moda las bicis en Zaragoza nos inundan de carriles bici afortunadamente,da gozo pillarla el domingo por la mañana para disfrutar de un estupendo paseo con las niñas,saludos.

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  7. Magnífica forma de vincular el relato con la fotografía, Pinto, un placer poder ver y leer lo que subes a tu blog. Un abrazo desde Argentina.-

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  8. MAGICO VIAJE!
    :)
    ME GUSTO TU POST.
    CARIÑOS
    MAR

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  9. Una gran gesta realizan los esforzados de la bicicleta. Siempre me impresionan con su esfuerzo, como me has impresionado tú con esta entrada que recuerda, incluso, hasta la estupenda película "Ladrón de bicicletas".
    Las fotos, de Marrakech supongo, son preciosas y relatan la importancia de la bici como medio de transporte. Es una pena que en nuestras modernas ciudades no se pueda apenas transitar en bici, al contrario que en otras europeas (en Estrasburgo, flipé: todo el mundo en bici).
    Un beso.

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  10. Entre sin llamar, no se como llegue hasta aqui pero me voy fascinada con lo que lei y VI.
    Divinisimo posteo mi amigo.
    Permitime volver.
    Un abrazo.

    PDtita: Ese gatit@ que vi por alli es precios@!

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  11. Yo vi el desgraciado accidente de Beloki y fue una pena porque Beloki era el único que le podía hacer sombra a Amstong en ese Tour.
    Pero la bicicleta no es solo un deporte, en otros lugares es la única posibilidad de desplazarse que no sea a pie.
    Muy buenas fotos.
    Un abrazo.

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  12. Tengo tres recuerdos (aunque puede que haya más) fuertemente ligados al mundo de la bicicleta;

    .-El primero de ellos, mi primera bici, una BH roja preciosa que me regalaron mis padres con 6 o 7 años, los primeros avances...las primeras caídas...
    .-El segundo está ligado a mi abuelo, cuando recuerdo que nos contaba que despues de la guerra, pasó casi 4 años en Asturias haciendo la mili en un destacamento de infantería ligera (lo de ligera era porque iban en unas bicicletas de piñon fijo, con el mauser al hombro) y en las cuestas abajo (interminables en aquella zona) invertían los pedales para poder frenar...
    .-El tercero son interminables y calurosas tardes del mes de julio, frente al televisor, seguramente en el bar del pueblo donde pasabamos las vacaciones, viendo los ataques de Perico y despues de Indurain, comiendome un helado, y disfrutando de este maravilloso deporte.

    Enhorabuena por el post, me ha gustado mucho como has tratado el tema y lo has ligado al cine y a la misma vida.

    Un abrazo.

    javier.

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  13. Me ha parecido fascinante la narración que nos has hecho y las fotografías. Tienes un don para captar las imágenes, Pinto, al menos para mi gusto personal.
    La última foto con la ropa colgada es la que más me gusta, tal vez por el colorido.
    Respecto a lo que cuentas del Tour, decirte que ahora sé realmente lo que se juegan el tipo los ciclistas. Antes, ignorante yo, realmente no era consciente de como eran esos puertos pero después de hacer este año la Transpirenaica y subir al Tourmalet, sé lo duro que es. De hecho me ponía los pelos de punta ver bajar a los ciclistas a toda pastilla. Que por cierto, nos encontramos con cientos de ellos entrenando por todos los puertos. Me pareció extraordinario.

    biquiños y gracias por una lección magistral tanto visual como de concienciación de lo duro que es el deporte de la bici.

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  14. In your honour and in the honour of wall the Writwrs and Poets, I published an ilustration.

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  15. Y mientras tanto, yo aquí, fascinada con el colorido y la fantasía de tus fotos.
    Ésto es para mí mucho mejor que todos los tours de Francia juntos.
    Dónde va a parar.
    Qué maravilla. Cómo debes de haber disfrutado haciéndolas.
    Y cómo me habría gustado acompañarte en este entrañable recorrido.

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  16. El Tour me lleva a recuerdos de infancia. Ni en blanco ni en negro lo veiamos, era el aparato de radio, construido por mi tio, el que nos llevaba a seguir cada jornada.
    Con mi hermano, ya fallecido, al dia siguiente recreabamos las azañas con los ciclistas de plastico , en las baldosas de la pequeña tienda de pueblo de mis padres.

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