jueves, 4 de febrero de 2010

Por San Blas, la cigüeña veras.





Nunca entendí el motivo por el que mi generación venía al mundo en el pico de una cigüeña procedente de París, pero lo cierto es que servidor aparecería un martes de mercado en un pueblo de Castilla, al mismo tiempo que las cigüeñas ocupaban sus nidos, por San Blas, cuando se dice que las cigüeñas verás y si no las vieres, mal año tuvieres.


Como la madre de Gila, la mía debía estar ocupada en sus asuntos, pues en día de mercado, había que realizar las compras oportunas según aconsejaban las obligaciones domésticas y la costumbre.


Afortunadamente la abuela comadrona con experiencia, pendiente de mi llegada, estaba donde había que estar, pues no iba a permitir que llegado momento tan importante, su nieto estuviera ni un instante solo y sin abrigo, cuando los fríos aún recomendaban atizar el brasero.



La abuela decía que asomar al mundo en febrero tenia unos componentes mágicos, como la llegada de las cigüeñas, y la mirada de la gente, tratando de escrutar el futuro en un tarot imaginario, a través de las anécdotas del tiempo y de la vida:





Contaba, que era la mejor fecha para sembrar las patatas, que agua en febrero llena el granero, que un febrero empapado era un invierno pasado, que la flor de febrero no llegaría al frutero, y lo más importante que siendo el mes con menos días, sería el más largo sin dinero.

Cuando preguntaba por las cigüeñas y el nacimiento de los niños, decía que se trataba de una leyenda, como la de San Blas y comentaba que el santo capaz de realizar curaciones milagrosas, tanto a personas como a animales, sería apresado por negarse a apostatar, y posteriormente echado a un lago.


Colocado en la superficie, invitaba a sus seguidores a caminar sobre las aguas para de esta forma poder demostrar el poder otorgado por sus dioses.



Pero como lamentablemente se ahogaban, cuando regresó a tierra, sería torturado y decapitado.

Una leyenda que nada aclaraba en relación a las dudas sobre el nacimiento de los niños, pero así era la vida cuando los niños nacíamos en la casa, y no trasportados por Seur, sino en el pico de una cigüeña.




22 comentarios:

  1. Las fotos, como siempre, preciosas. El texto divertido y envolvente.

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  2. Todas las fotos me han parecido impresionantes.
    Las cigüeñas me ha recordado la niñez cuando
    nos decían que los niños los traía la cigüeña.
    Un saludo

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  3. Muy bonita la historia de hoy,en la que me has recordado a mi abuela,ella tambiem conocia un montón de refranes y ojala me los hubiese anotado todos.Un besico y un placer leerte.

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  4. Es cierto! las fotos siempre tiene un toque muy especial!y el texto es muy curioso. Yo también llegué al mundo en febrero, un mes bastante peculiar...Saludos!

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  5. Que bonito reportaje sobre estas preciosas aves.

    Muy buen trabajo, me gusta mucho.

    Besos

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  6. Muy buena esta tu entrada, amigo PINTO, muy buena, tanto en su relato, como en su descripción grafica, lo suscribo al 100%.

    Y como yo también soy, creo mas o menos de tu época, te hago una pregunta, mas bien un acertijo es el siguiente:
    En un bloque de cinco plantas vive, en el 1º) una viuda, en el 2º) una separada, en el 3º) una monja, en el 4º) un matrimonio joven recién casados, y en el 5º) una pareja de ancianos, llega una cigüeña con un niño en el pico, ¿en que planta deja al niño?
    La solución en el próximo o número.
    SALU2, amigo PINTO.

    PD.
    ¡¡¡¡¡Aaahhhh, un consejo amigo, ten cuidado con algunos blogs de los que te haces seguidor, “no es todo oro lo que reluce”.

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  7. Y ALGO tendrán las aves porque acá además de la cigueña que los trae, hayo otro indiscreto pajarillo que los anuncia (desde el primer dia de atraso JAJAAJAJ)

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  8. Pinto, haces unas fotos que quitan el "sentío".
    Tu cuento es tierno y entrañable. Lo he gozado, con esa mezcla de biografía y costumbres de una época. Naciste en febrero, como unos cuantos niños a los que adoro.
    Me encantaron los refranes de tu abuela sobre el mes y me gusta este mes, con sus mañanas que tienen prisa por aparecer y sus tardes sin premura para irse.

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  9. Muy bonitas fotos y los dichos de tu abuela...geniales!!!
    Sonrío de solo pensar que yo también crecí con la idea que a los niños los trae la cigüeña o desde dentro de un repollo, aunque lo peor de todo es que mi hermano decía que me habían encontrado en un tarro de basura... De los tres sucesos...me quedo con el de la cigüeña!!!es mas placentero!!! jajajaa

    Un abrazo.
    María Laura

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  10. Muy interesante tu blog, tanto las imagenes como los comentarios.
    Con tu permiso te he agregado para poder seguir ambos.
    Saludos

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  11. Pues parece ser que nacer en febrero trae suerte.
    Espero que mi hija la tenga.
    Y por cierto antes a los niños los traian de París , ahora vienen de estar dos unidos

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  12. ¡Que fantásticos son estos post, Pinto! Son entrañables, sencillos, cotidianos, cercanos.

    ¡¡Muchas felicidades y que cumplas muchos más!!

    Las cigüeñas me encantan quizá porque aquí en Galicia haya poquitas

    ¿Conoces el pueblo que se llama Castrillo de los Polvazares (es una maravilla de pueblo totalmente restaurado), en León?, ahí es donde yo las vi más de cerca y me quedaba embobada mirando para ellas.

    biquiños,

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  13. Magistrales fotos!!!!
    Consecuentes con los comentarios!
    Me causó nostalgia y deleite el pensar de tu abuela.
    Así que nacer en febrero tienen componentes mágicos.Notable!!!
    Viva la abuela y viva San Blas!!!
    Muy buen trabajo!

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  14. Los urbanitas no vemos muchas cigueñas mas bien palomas y cotorras,me gusto el texto y como no las fotos,saludos.

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  15. Desgraciadamente ha cambiado tanto el clima y hay tanta basura que no hay que esperar a San Blas para verlas porque ya no migran. Bonito reportaje

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  16. Las cigueñas en los campanarios y sus buenas bibraciones..llegan de un largo viaje,de tierras más calidas, siempre a sus nidos,primero viene el macho y este acoge a la hembra...allí empiezan su cortejo...una y otra vez...como todo,principio y fin....
    Un saludo.

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  17. Por San Blas llegó a casa mi hermanito pequeño (ahora recién estrenado cuarentón) en una ciudad, la mía, también habitada por cigüeñas.
    No es mal mes, febrero, que nos gusta corto con tal de acabar el invierno.
    Buenas, tus fotos.
    Un saludo.

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  18. Sensacionales fotos. Me hago seguidora de este tu otro blog para no perderme ni una.

    Un saludo

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  19. Bonito reportaje sobre las cigüeñas, en especial esa sensación de movimiento que has conseguido capturar en algunas de ellas.
    Un saludo.

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  20. Una historia mágica llena de ese folclore popular que envuelve con sus modismos, relatos y enseñanzas. Las fotos preciosas. Llenas de belleza y sensibilidad.

    Besos.

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  21. ¡Qué belleza de fotografías! Realmente eres muy bueno. Las has captado en movimiento y has parado el mundo para que las podamos ver. Eres un mago con la cámara de fotos. Gracias por tus fotos, lo primero. Alegran el alma.
    La historia, preciosa. Mi niñez también entre cigüeñas hasta antes de quinto grado, claro, oficialmente allí tuvimos clase sobre la sexualidad.
    Y ya no venían de París.
    Pero mi sobrino, con un año me dijo que me casara, pues quería que me vistiera de princesa, llevarme la cola del vestido y que comprase un niño en Mercadona. jajajajaj.Tenía un año.
    Gracias.

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