sábado, 18 de febrero de 2017

La traca


Se dice que es de traca algo o alguien que es absurdo, increíble o inverosímil, una asociación de ideas que surge  al poner el nombre de La traca a esta foto realizada en la plaza de Piedrahita, y que ha recordado a La Tracauna publicación satírica creada en Valencia en 1884  por el periodista Vicent Miquel Carceller, que por eso de lo mal que digieren algunos el humor y la ironía, pagaría su sagacidad con reiteradas multas, secuestros e interrupciones de  su periodicidad.
Revista transgresora e irreverente, fue la primera en publicar una serie de caricaturas del generalísimo, un  “delito de pluma” con trágico final,  pues en 1940 en el paredón de Paterna, un pelotón se encargaría de fusilar al editor y poner fin a “la risa valenciana”.

Las caricaturas de Francisco Franco, que no tienen lugar aquí, pueden encontrarlas fácilmente quienes tengan curiosidad y estén interesados.

domingo, 23 de octubre de 2016

AMORES



Dicen que hay amores que matan.
Amores perros.
Amores que te dejan helado.
Amores que tienen veneno en la piel.
Amores para un rato.
Amores que sueñan con otros.
Amores que andan siempre parados.
Amores platónicos.
Amores que comienzan con A de amor y terminan con R de rotos.
Amores ciegos.
Amores que miran para otro lado.
Amores  que amanecen entre brazos.
Amores que se desvanecen cuando despiertas.
Amores que duran lo que un cubito de hielo en un  whisky on the rocks.
Amores que pasan por la cabeza.
Amores que pasan por la entrepierna.
Amores con historias.
Amores que son un cuento.
Amores que te desnudan.
Amores a los que siempre les duele la cabeza.
Amores de látex.
Amores que laten.
Amores propios.
Amores que como el café, se toman solos y cortados
Amores de alquiler.
Amores de conveniencia.
Amores que pasean de la mano.
Amores de paso.
Amores cómplices.
Amores tan independientes que no se encuentran.
Amores que juegan.

Hay amores y amores…
pero tu AMOR, ¿dónde estás?

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Un puerto tierra adentro


Anda uno por la vida de calle en calle
sin conocer el nombre del  puerto al que arribar al dar la vuelta a la esquina.

Y es que puede parecer raro encontrar un puerto en tierra adentro
y vivir la fantasía de subir a una barca sin remos invitando a navegar descalzos.

Pues no es habitual entrar como un pirata que hace escala,
en la cantina de un puerto
y sentir resplandeciente una sonrisa de carmín insinuante
luciendo como si tropezaras con la musa de  un hechizo.

Claro que no es frecuente contemplar la noche rumbo rio abajo,
a toda vela entre el humo de hogares,
viendo brillar en las orillas los pastos de las vegas,
y el reflejo de la luna,

mientras chispean las miradas,
hablan los silencios tan formales,
surgen los versos,
callan los besos y,
corren los deseos como la suerte que alimenta,
entre copas, risas y muecas la humedad del sexo destilado.

Está la vida llena de muelles
y piratas que disfrutan de un amor en cada puerto,
y uno se pregunta
¿serán ciertas las ilusiones que nacen tierra adentro?.
¿Qué hacer y qué decir al chocar de frente y sin paragolpes
con el carmín que al tiempo que fascina te enamora?.

Pues sucede que te apunta la sonrisa de la estrella
y no sabes si los disparos a bocajarro son de verdad o de fogueo.

Escuchas el pum, pum del latido de los corazones
en un viaje que parece de ida y vuelta,
y puede suceder que despiertes envuelto en la manta sonora de la V.S.O. de la película Pearl Harbor
en un  puerto sin agua,
y un velero de atrezzo.

Entonces descubres que nada tiene que ver
con las tabernas del barrio de La Viña

y su empedrado resplandeciente a la luz de la luna

lunes, 11 de julio de 2016

Despertar a la vida


Con el  corazón asomando de puntillas por el trastero de mis recuerdos
donde reposan el viejo aro,
la bolsa de canicas,
el futbolín,
las chapas,
el patinete,
la bicicleta sin rodines,
el tirachinas,
los cromos de Kubala, Di Stefano, Peiro, Pele…
junto a los regates de Garrincha,

las jornadas deportivas con mi padre,
y su repertorio de canciones tradicionales,
la zapatilla de mi madre y sus cocidos,
las partidas de parchís en la mesa camilla con mi hermana,

alguna costra de viejas heridas,
un puñado de mocos del invierno,
un tarro con lágrimas…

Entre tantos recuerdos y emociones,
agarro el frasco de sonrisas

y voy abriendo  los ojos al escuchar la voz que pregunta:
¿Cómo te encuentras?

Entonces mientras se ilumina la estancia
y repiquetea el pum, pum de mis latidos
miro, veo y leo los carteles,

siento que escucho y oigo las palabras,
y en ese momento en que percibo la sonrisa,
respondo  a la ternura de Arancha
con un guiño 
y dos palabras:

¡Estoy feliz!

miércoles, 8 de junio de 2016

Coser a besos


Voy pintarrajeando con tiza corazones
para ver si convierten en vidrio cortante y peligroso
o bálsamo aromático para cerrar heridas.

Pues la vida como los amores de pega
golpea como puños a un saco de boxeo,
hasta dejar  noqueado,
con la boca rota, besando la lona.

Y entonces hay que confiar que la herida,
como el roto de una tela,
con un zurcido que hilvana la modista,

con un beso,
si no sana hoy

sanará
mañana.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Alba




He escuchado el llanto anunciador de tu llegada,
como un timbre que llama a la puerta del corazón, 
ya abierto desde el momento en que se abraza cómplice la vida.

Serás origen de desvelos y alegrías.
Porqué nada importa ya,
más allá de los sollozos,

que ver tus labios succionando,
observar los ojos soñadores,
descubrir con tus muecas la alegría

y, sentir los dedos cogidos al futuro.

domingo, 17 de mayo de 2015

Ana



Con el tiempo cambiamos la mirada
y perdemos la inocencia,
pero en la vida asoma 
un abrazo cómplice 
capaz de convertir
los deseos en realidad.